El 69% de todas las compras se hacen en efectivo

Surge de un estudio del INDEC Argentina. Es uno de los países del mundo donde más predomina el uso del “cash”. En las compras de alimentos y bebidas es donde más se nota esta tendencia. La escasa utilización de medios de pago electrónicos dificulta el combate a la evasión impositiva.

El uso del efectivo predomina ampliamente como principal medio de compra de los argentinos. Según un informe sobre los hábitos de compra de la población, prácticamente 7 de cada diez pesos destinados a pagar un producto se entregan en efectivo. La encuesta que abarca los años 2017 y 2018 la realizó el INDEC y su resultado es sorprendiente sobre la baja penetración de medios de pago electrónicos: el 69% de las compras se realiza “cash”, mientras que las tarjetas de débito y crédito representan apenas el 19,5%.

También está discriminada la situación por región: mientras que en la Patagonia el uso de tarjeta corresponde a un 27,5% del total de las compras, en el Noreste representa apenas un 9,9%, es decir que prácticamente nueve de cada diez pesos que se gastan se aplican en efectivo.

Estos datos se contraponen con un informe que presentó el Banco Central sobre inclusión financiera. De allí surge que el 80% de la población adulta tiene cuenta bancaria. Según el relevamiento, hay un total de 55 millones de cuentas abiertas, contando también las correspondientes a quienes cobran planes sociales y jubilaciones.
Pero lo extraño es que a pesar de que una mayoría de la población tiene una cuenta abierta en el sistema, son pocos las que efectivamente utilizan tarjeta de débito, que viene asociada a la misma. Una porción importante de la población termina utilizando la tarjeta para retirar efectivo del cajero y luego efectuar las compras con ese dinero. Otros tienen que hacerlo porque luego los comercios de su barrio no aceptan las terminales para aceptar pagos digitales.
La semana pasada, el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, planteó la necesidad de que la inclusión financiera sea tratada como una “política de estado”, es decir que el próximo gobierno continúe el camino planteado por la actual administración. El objetivo es que más gente pueda acceder a servicios financieros independientemente si lo ofrece un banco o una fintech. A juzgar por los millonarios montos que sigue representando el pago en efectivo el camino para explorar todavía es inmenso.