Impulsan programa de salud para combatir el sobrepeso en policías

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En los estudios de Radio Sudamericana estuvo el Dr.  Alejandro Amarilla, director del Departamento de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares quien habló programa de salud que mejoran la salud y la calidad de vida de los policías de Corrientes. “El 51% de los policías que tenían que hacer el examen de ascenso,  no estarían aptos para hacer el examen físico intenso como en teoría deberían hacerlo, por factores de riesgo no estarían aptos”, explicó el médico.

Ante los datos arrojados en evaluaciones a efectivos de la fuerza provincial, se realiza un programa de información y promoción de una mejor calidad de vida. El trabajo se desarrolla junto con el Instituto de Cardiología de Corrientes.

“El 50% de los policías no estarían en condiciones de hacer el examen físico necesario para realizar las actividades necesarias para el ascenso”, remarcó el profesional y agregó: “Más de un 25% tiene obesidad y otro 40% sobrepeso”. “Cerca de un 70% tiene exceso de grasa corporal”, explicó el Dr.  Alejandro Amarilla, director del Departamento de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares.

“Camino hacia una vida saludable” es el lema de esa iniciativa que ya comenzó a funcionar con guías de apoyo nutricional, y la segunda charla en la temática se llevó a cabo días atrás en el Círculo de Oficiales de la Policía de Corrientes con la participación de más de 400 personas.

“A partir de estos datos relevamos, comenzamos a trabajar con las autoridades de la policía sobre cuáles eran las acciones que podíamos poner en práctica para realizar un abordaje integral y diseñamos un programa para todas las regiones de la provincia, que contempla una charla en la que se le brinda información para sensibilizar sobre esta problemática”, dijo el jefe del Deprecav, Alejandro Amarilla.

Comer mejor para prevenir

Amarilla también analizó distintos aspectos relacionados con la epidemia de la obesidad que avanza a pasos agigantados y que, en realidad, no está circunscripta a una cuestión geográfica o regional. Para el profesional, el origen de la misma está relacionada con los cambios en el estilo de vida y el consumo de los alimentos.

“En general, no percibimos que hemos cambiado el consumo o gasto energético al que es sometido el cuerpo en la actualidad. Y así, por ejemplo, seguimos comiendo lo mismo o más que alguien que debía realizar actividades que le demandaban hacer mucho esfuerzo o caminar grandes distancias, cuando la demanda que tenemos en la actualidad, disminuyó o cuanto menos, es totalmente diferente”, puntualizó.

Por otra parte, marcó como un factor importante “la amplia disponibilidad de ofertas alimenticias a alcance de la mano porque en la ciudad, por ejemplo, tenemos acceso a un kiosco las 24 horas en los que podemos conseguir comestibles. Pero nos tomamos el tiempo para hacer la distinción entre adquirir o no comestibles sabrosos pero que no nos aportan los nutrientes adecuados para nuestro cuerpo, porque son comestibles, pero no alimentan. Y en muchas ocasiones, esto sucede porque no contamos con la información necesaria o porque los datos consignados en las etiquetas, son falsos o faltan a la verdad”.

“Por eso tenemos que empezar a hablar de estos temas, informar y educar que no es lo mismo consumir un turrón o una manzana, o pensar que sólo cuestión de calorías. La diferencia radica en que si los alimentos que consumimos nos aportan nutrientes aceptables o no. Más allá de que a veces accedemos a algunos que dicen ser saludables, pero poseen muchos conservantes, colorantes o aditivos que no son beneficiosos o que no tenemos muy claro cuáles son las secuelas que provocan a nuestra salud”, concluyó Amarilla.

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