Preocupante avance del sarampión en el mundo: triplicaron los casos

Lo muestra un informe preliminar de la OMS, que compara los reportados entre enero y julio con los de igual período de 2018.

Millones de personas en todo el mundo están en riesgo de contraer sarampión. La advertencia llega desde la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, Suiza, donde se presentó un informe preliminar que muestra que los casos reportados se triplicaron en los primeros siete meses de 2019 respecto de igual período de 2018. Es la cifra más alta desde 2006.

Entre el 1° de enero y el 31 de julio, 182 países notificaron 364.808 casos de sarampión, mientras que en 2018 habían sido 129.239 (en 181 países). “Los brotes tensan los sistemas de atención médica y provocan cuadros graves, discapacidades y muertes en muchas partes del mundo”, apuntaron desde la OMS al divulgar los datos.

El avance “preocupante y continuo” se expresa en forma dispar en diferentes partes del globo. En África, las notificaciones aumentaron 10 veces de un año a otro. En el Pacífico occidental (que incluye a Japón, Austria y a países del sudeste asiático, entre otros), la suba fue del 230% y en Europa del 120%. En contraposición, en la región de las Américas y Asia sudoriental hubo una baja del 15%.

No obstante, desde la OMS aclaran que esta es sólo la punta del iceberg, ya que a nivel mundial se informan menos de 1 de cada 10 casos, por lo que el número real es considerablemente mayor.

“Los brotes más grandes se producen en países con baja cobertura de vacunación contra el sarampión, actualmente o en el pasado, lo que ha dejado a un gran número de personas vulnerables a la enfermedad. Al mismo tiempo, se están produciendo brotes prolongados incluso en países con altas tasas nacionales de vacunación. Esto se debe a desigualdades en la cobertura de la vacuna, y las brechas y disparidades entre las comunidades, las áreas geográficas y entre los grupos de edad -explica el informe-. Cuando suficientes personas que no son inmunes están expuestas al sarampión, puede propagarse muy rápidamente.”

Estados Unidos, por ejemplo, vive el peor brote epidémico de los últimos 25 años. Y en Europa se reportaron cerca de 90.000 casos durante los primeros seis meses del año, lo que supera al total registrado en 2018 (84.462), que a su vez era el número más alto de la década. En lo que va de 2019, la República Democrática del Congo, Madagascar y Ucrania encabezan el número de notificaciones.

El sarampión se puede prevenir con dos dosis de triple viral, una vacuna segura y altamente efectiva, que también protege contra rubéola y paperas. Se necesitan coberturas superiores al 95% para evitar que se propague, dado que el virus es muy contagioso. Según datos de la OMS y UNICEF publicados el mes pasado, el 86% de los niños y niñas recibió la primera dosis y el 69% la segunda, lo que significa que el año pasado unos 20 millones no fueron vacunados. Además, 23 países todavía no introdujeron la segunda dosis en sus calendarios nacionales.

 

Argentina eliminó la circulación endémica de sarampión hace casi 20 años (en el 2000). Desde entonces, se registraron poco más de 40 casos importados o vinculados a la importación. Los principales brotes posteriores a la eliminación ocurrieron en el año 2010 (17 casos), tras el Mundial de Sudáfrica; y el año pasado (14 casos agrupados en 3 brotes).

 

En lo que va del año se confirmaron cinco: cuatro importados y uno relacionado con la importación, por lo que los especialistas recomiendan desde la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles de la Secretaría de Salud recomiendan a quienes viajen al exterior que verifiquen tener el esquema de vacunación completo para la edad. De no contar con las dos dosis recomendadas de doble o triple viral dadas después del año de vida, la vacuna debe ser aplicada como mínimo 15 días antes del viaje. En tanto, niños y niñas de 6 a 11 meses que viajen a áreas de circulación viral activa deben recibir una dosis de la triple viral, que no debe ser tenida en cuenta como la primera establecida por el calendario nacional (que se da al año de vida). Las personas nacidas antes de 1965 no necesitan vacunarse.