Hoy se celebra el “Día Mundial del Sexo”

Por

Por  Kitty García
Lic. en Comunicación Social 

Este día se celebra en todo el mundo el Día del Sexo, en una clara alusión a la posición del 69, ideal para el sexo oral y ya recomendada por el Kamasutra como un perfecto equilibrio entre el Yin y el Yan, entre el dar y el recibir. Más
allá de esta gráfica referencia, es un día para reflexionar acerca del sexo y la sexualidad.

Durante muchos siglos, el sexo fue considerado como una función meramente reproductiva del individuo. Y aún cuando nunca pudo silenciar el placer relacionado al mismo, fue cargado de culpa, prejuicios y tabúes. En
este marco, la información a la cual se accede en el sistema educativo hace referencia a la biología, la anatomía, la fecundación y los métodos anticonceptivos, y las enfermedades de transmisión sexual.
Es cierto que hoy en día podemos recurrir a Internet para informarnos sobre muchos temas, incluido el sexo. Pero se corre el peligro de confundir sexo con pornografía. Y muchas veces, es así como aprenden los jóvenes sus
primeros pasos en la sexualidad consciente, un mal aprendizaje que luego conduce a relaciones interpersonales frustrantes, ya que hacen hincapié en el tamaño, el coito y el “buen desempeño” y no en la comunicación y la
intimidad.

¿Qué dice al respecto la Organización Mundial de la Salud?: “La sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca el sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la
intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales.”
Entonces, hablemos de sexo, señores. Para vivir una sexualidad positiva e inteligente. El sexo nos permite disfrutar de nuestro cuerpo, solos o acompañados, con la consiguiente sensación de bienestar que generan las llamadas “hormonas  de la felicidad” en estas situaciones de gratificación e intimidad. Además, es una fuente de autoestima, ya que al sentirnos deseados, si sabemos que el otro disfruta estar con nosotros, nuestra autoestima se fortalece. Por otra parte, el sexo es fuente de comunicación y empatía con la pareja.

Un encuentro sexual positivo es aquel que cumple estas tres características:

1) es consentido, nunca coercitivo; respeta la voluntad del otro y su capacidad de decir “no” (de lo contrario sería una violación). De ninguna manera involucra a niños, personas con su capacidad mental disminuida –aunque sea momentáneamente por efecto del alcohol u otras sustancias- o físicamente imposibilitadas de decidir;
2) es egoísta, en el sentido de que debo disfrutarlo, centrarme en mi goce y en mi placer –no realizarlo por el mero hecho de conformar al otro o por el deseo de agradar;
3) es compartido, ya que comparto y doy placer al otro. Nuestra sexualidad no acaba nunca; nos acompaña hasta que morimos. Informarnos sobre ella y vivirla plenamente es un derecho.Como dice el Psicólogo y Sexólogo Patricio Gómez Di Leva: “Porque a sentir placer también se aprende, descubrí tu capacidad de disfrutar”.

 

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