Tracción de sangre: indigna el mal trato a los caballos

Por

En Sáenz Peña continúa siendo un problema, generándose intervenciones con secuestros de animales por maltrato, debido a la sobrecarga o al castigo al que son sometidos.

La tracción de sangre continúa siendo un problema en Presidencia Roque Sáenz Peña, generándose intervenciones con secuestros de animales por maltrato, debido a la sobrecarga o al castigo al que son sometidos por sus dueños.

En las calles del centro de la ciudad o en los barrios, los carros tirados por caballos son una imagen que se repite. En la zona comercial, la circulación está relacionada con la recolección de cartones, botellas o desperdicios de poda o de limpieza de jardines.

En las calles de la periferia las cargas, en muchos casos, son de ladrillos, escombros u otros deshechos pesados. El sobrepeso en la carga y los latigazos al animal son el común denominador.

La situación de destrato hacia el equino raramente tiene la intervención del vecino que observa el hecho, solicitándose en la mayoría de los casos la intervención de proteccionistas, recayendo la responsabilidad en el grupo Amo los Perros.

Con participación del vecino o de los proteccionistas, en todos los casos debe intervenir la policía de la provincia ante la existencia de legislación que condena la violencia hacia los animales.

Es de mencionar que en apenas dos años se secuestraron veinte equinos, entre ellos caballos y burros, que no fueron reintegrados a sus dueños y que luego del cumplimiento de todos los pasos administrativos se entregaron ‘en adopción‘.

VIOLENCIA Y AMENAZAS

En el transcurrir del nuevo año, en la ciudad se intervino en un hecho en el que el propietario le propinaba golpes a una burra que tiraba un carro en el barrio Tiro Federal.

El caso ya estaba siendo seguido por los integrantes de Amo los Perros hasta que finalmente se logró intervenir con la asistencia del personal de la comisaría cuarta. En varios casos la violencia no se limita al animal, ya que también las personas que se interponen ante la situación son violentados y amenazados por ‘los carreros‘.

‘En la última intervención, el carrero amenazó con el chicote y un machete a las personas que actuaron , pero tuvo que desistir del accionar violento ante la presencia policial‘, refiere Marcela Iznardo desde el grupo Amo los Perros. Esas situaciones de amenazas son habituales ante el accionar del ciudadano que observa y denuncia la situación.

‘En casi todas las intervenciones ocurren amenazas hacia nosotros, sólo en algunas excepciones se logró hablar bien con el propietario del animal y se obtuvo la entrega voluntaria sin incidentes‘, señalan los proteccionistas.

El caso ya estaba siendo seguido por los integrantes de Amo los Perros hasta que finalmente se logró intervenir con la asistencia del personal de la comisaría cuarta. En varios casos la violencia no se limita al animal, ya que también las personas que se interponen ante la situación son violentados y amenazados por ‘los carreros‘.

‘En la última intervención, el carrero amenazó con el chicote y un machete a las personas que actuaron , pero tuvo que desistir del accionar violento ante la presencia policial‘, refiere Marcela Iznardo desde el grupo Amo los Perros. Esas situaciones de amenazas son habituales ante el accionar del ciudadano que observa y denuncia la situación.

‘En casi todas las intervenciones ocurren amenazas hacia nosotros, sólo en algunas excepciones se logró hablar bien con el propietario del animal y se obtuvo la entrega voluntaria sin incidentes‘, señalan los proteccionistas.

NORMATIVA MUNICIPAL

En la ciudad de Sáenz Peña, la protectora Amo los Perros tiene la posibilidad de accionar mediante dos vías: la aplicación de ordenanza municipal o el cumplimiento de la ley nacional contra maltrato animal.

En la comuna local, el maltrato animal puede ser sancionado por el juzgado de faltas ‘por incumplimiento de la ordenanza 6270, vigente desde el año 2008‘.

La normativa es considerada ‘muy buena‘, aunque no prohíbe la circulación de carros tirados por equinos, sino que regula este tipo de medio de transporte.

‘Si se cumple esa ordenanza, debido a las exigencias que tiene, no existirían carros o bien los que estén habilitados circularían con las condiciones adecuadas tanto para el conductor como para el animal‘, menciona Marcela Iznardo.

La problemática de la normativa reside en que ‘muchos inspectores de tránsito, de inspección general o los mismos funcionarios de las áreas que deben intervenir, no saben que existe esa ordenanza‘.

Si bien el estatuto municipal debería ser corregido en los puntos referidos a los kilogramos de carga y la edad del equino, lo establecido ha permitido el secuestro de veinte animales desde que la agrupación Amo los Perros se involucró.

‘La jueza de faltas municipal, doctora Romina Bredestein, tiene un rápido actuar y aplica efectivamente la ordenanza lo que permite que ante cada denuncia realizada no pase más de una semana para que nos entreguen el animal maltratado‘, refieren desde Amo los Perros.

JUSTICIA PROVINCIAL La otra opción a la que pueden recurrir los proteccionistas es la aplicación de la ley nacional 14.346, mediante intervención de la fiscalía de la justicia provincial. ‘En estos casos, como ocurrió con el último secuestro, la agrupación se presenta como querellante y realiza una denuncia penal‘, explica Iznardo.

En el caso de la intervención de la fiscalía, los tiempos para el otorgamiento de la tenencia son más largos, y depende de la importancia que el funcionario judicial da al hecho.

En el caso de la ‘burrita‘ última la causa le correspondió al doctor Marcelo Soto, ‘que de manera inmediata dispuso el secuestro del equino que inicialmente estaba por ser devuelto al violento dueño‘. Cada causa es acompañada por el informe del médico veterinario policial y otro de un profesional privado.

SOLIDARIDAD

Ante los reiterados casos de maltrato animal por castigo o sobrecarga, el grupo Amo los Perros intenta generar conciencia en la ciudadanía, solicitando se involucren ante casos que observen. ‘Sabemos que por la ciudad circulan carros tirados por caballos o burros que están en pésimas condiciones y necesitamos que los vecinos se involucren llamando al 103 o al 911‘, pide Iznardo.

Se agrega al pedido la solicitud de que las casas comerciales que venden materiales de construcción no permitan al comprador utilizar el flete con tracción de sangre. Se sabe que la situación económica no es la mejor y que el carro es la forma de vida de mucha gente, pero eso no justifica el maltrato.

 

NOTA: DIARIO NORTE

También podria interesarte