Celíacos cierran su sede tras la serie de robos

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 En su momento, dejó de funcionar el Taller Protegido, por la cantidad de robos y destrozos que sufría, pero también comenzaron a padecerlo el grupo de celíacos, las oficinas de Producción de Nación y SENASA y docentes jubilados que tienen sus sedes en el mismo predio: el ferrocarril.

“Ha sido una decisión que tomamos entre la comisión directiva y toda la comunidad, hacer este receso. Más allá de que no nos estábamos reuniendo por los protocolos, lo hacíamos de forma virtual. Fue duro tomar la decisión de llevarnos las cosas que hay acá, que servían para los talleres que nos costó mucho conseguirlos”,  manifestó Cristian Duarte, presidente de la Comunidad Celíaca.

La problemática lleva años, y poco a poco las instituciones de todo tipo que allí funcionan deciden irse, o cerrar.

Duarte, explicó “lo hacemos porque fuimos víctimas de diferentes delitos. Nos robaron elementos de cocina, que gracias a la comunidad y un aporte del municipio recuperamos algo, y pudimos seguir trabajando. Lo hacemos para mantener nuestra tranquilidad de que nos vuelvan a robar, o que hayan generado un daño material”.

En el predio del ferrocarril, el Municipio cedió espacios a diferentes organismo y ONGs, pero todos, sin excepción han sido víctimas de robos y destrozos, poco a poco se han ido, o como en el caso del Taller Protegido, oenegé que trabajaba con niños y jóvenes, decidieron cerrar.

La gota que colmó el vaso se dio el día sábado. “Se comunicó conmigo la secretaria de Relaciones Institucionales, Mabel Chaparro, y me notificó que efectivos de la policía notaron la ruptura de ventanas de las oficinas de SENASA (ya sufrido un robo en 2019 la oficina del Ministerio de Producción Nacional, en el mismo lugar), y otra había sido violentada. Esta vez le tocó al SENASA, rompieron vidrios, ventanas y hasta hicieron un boquete en la pared”, detalló

“Hemos tenido contacto con el grupo de docentes jubilados que también están retirando sus cosas”, agregó Duarte

“Seguiremos trabajando para que esto no nos afecte, para que funcione el taller, pero genera un sinfín de sensaciones. Si bien el Municipio se ocupa del predio y la iluminación hay gente que destruye y genera vandalismo”, ponderó.

La delincuencia le torció la mano a las instituciones que no pueden usar un espacio público, debido a los constantes robos y vandalismos en el lugar.

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